El PIB no es un parámetro suficiente para medir el bienestar de los ciudadanos

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El Correo se ha hecho eco de iniciativa de la OCDE – Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico- formada por los 34 países más ricos del mundo, España entre ellos, para enriquecer el concepto de desarrollo de los países con nuevas variables más allá del producto interior bruto, PIB a constatar que es insuficiente para medir el bienestar de los ciudadanos y invitando a buscar ahora los indicadores de la felicidad.

En 2009 se entregó el Rapport de la Commission sur la mesure des performances économiques et du progrès social” (Informe de la Comisión sobre indicadores referidos a las variables económicas y al progreso social), elaborado por el Nobel de economía Joseph Stiglitz, con la colaboración de 100 expertos a escala mundial a petición del presidente francés Nicolas Sarkozy con el objetivo de  identificar los límites del PIB.

Un buen ejemplo es el que nos recoge. David Fernández: ” El informe advierte de que las estadísticas no sirven para capturar fenómenos con un impacto cada vez mayor en el bienestar de los ciudadanos. Por ejemplo, los atascos de tráfico pueden incrementar el PIB como resultado de un mayor consumo de gasolina, pero no contribuyen a mejorar ni la calida de vida ni la del aire”

Ahora bien, muchos advierten la dificultad de medición del concepto como Luis Jiménez, presidente del Observatorio de la Sostenibilidad en España, que según el artículo “entiende que la felicidad es un concepto subjetivo, imposible de medir o pesar. ¿Kilos o gramos de felicidad? ¿Y la infelicidad, cómo medirla? Opina que es mucho más fácil ir a la medida del concepto de bienestar y calidad de vida, que aunque también engloba aspectos subjetivos, resulta más tangible.”

De igual manera apunta José Luis Moraga en su artículo “Satifacción en la vida y PIB per cápita” (Comentarios de Coyuntura Encónómica IESE mayo 2011) la dificultad de universalizar las mediciones. Por un lado las aspiraciones de los ciudadanos de cada pais varían y también hay diferencias entre las generaciones.

En mi opinión sí considero oportuno introducir este tipo de conceptos uniéndolos a la sostenibilidad, el desarrollo, etc… pero siempre nos encontraremos con realidades que no pueden ser medibles de un modo directo: la honradez, la confianza, la integridad, … No porque no queramos medirlas sino porque realmente no se puede. El hombre es una realidad no acotable numéricamente aunque nos empeñemos, mas no por ello las disciplinas humanistas deben caer en un segundo plano.

Foto: http://www.flickr.com/photos/dotbenjamin/

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