“El manifiesto de la felicidad”: ¿Puede un país aprender a ser feliz?

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“Life, Liberty and the pursuit of Happiness” es una de las frases más conocidas de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. Esa mención de la búsqueda de la felicidad fue reiterada por Martin Luther King en su discurso del 28 de agosto de 1963.

De nuevo la búsqueda de la felicidad está en el discurso de los políticos tal y como comentamos en una entrada anterior del blog.

Knowledge@Wharton conversó con Nic Marks, autor del libro electrónico, “El manifiesto de la felicidad: Cómo los países y las personas pueden promover el bienestar“. De la entrevista destacaría las siguientes frases:

para el PIB poco importa si los gastos son destinados a una cosa buena o mala [..] el coste de la limpieza de los destrozos dejados por el terremoto en Japón: entrará como ítem positivo en las cuentas del PIB japonés.

toda medición es siempre una aproximación[..]Suelo citar un proverbio chino: “El dedo que apunta hacia la luna no es la luna”. Nuestras estadísticas —los indicadores con que trabajamos— son el dedo, no son la luna

“David Cameron, primer ministro inglés, ya habla de un índice de felicidad. Él quiere que se creen medidas que muestren de qué manera las personas en Reino Unido evalúan su calidad de vida [..] también se está haciendo en Francia un esfuerzo por parte del presidente Nicolas Sarkozy para medir esas mismas cosas. Él llegó incluso a contratar a dos ganadores del Premio Nobel de Economía para que crearan un sistema de medición.

Cameron realmente ha hablado sobre crear un indicador nacional de bienestar (ha encargado a Jill Madison, estadístico jefe de la Oficina de Estadística Nacional de Reino Unido, que es un órgano independiente, que cree un índice de bienestar nacional) Los medios, está claro, lo han transformado en felicidad. Yo también hablo de felicidad porque es una palabra más atractiva que “bienestar”, que me parece algo más funcional. Sin embargo, estamos hablando de lo mismo, cambia un poco la terminología.

la comisión económica especial creada por el presidente Sarkozy para analizar el asunto, liderada por Joseph Stiglitz, cuenta con la participación de Amartya Sen y del economista francés Jean-Paul Fitoussi. Básicamente, la comisión dirigida por Stiglitz estaba estudiando los problemas relativos al PIB, por lo tanto toda la primera sección está enfocada en ese tema. La sección siguiente es sobre sostenibilidad: ¿de qué manera debemos lidiar con ese fenómeno? La tercera está dedicada a la calidad de vida ahora. Lo que se busca destacar es la importancia de la calidad de vida, y la sostenibilidad tiene que ver con la calidad de vida en el futuro.

“Dos profesores de políticas públicas y de negocios de Wharton, Justin Wolfers y Betsey Stevenson, son autores de un estudio junto con Daniel W. Sacks en que llaman la atención sobre el siguiente hecho: si aumenta el PIB en general —es decir, se eleva el nivel de renta de un país— eso, por norma, permite proporcionar algunas cosas a las personas que aumentarían su nivel de satisfacción personal o de felicidad. Tal vez haya un nivel mínimo de riqueza necesario para que la persona se sienta satisfecha por encima del cual un nivel mayor de riqueza no la haría más feliz. ¿Es así?”

las cosas que son realmente críticas para el bienestar de las personas no son tan caras. Pero, por ejemplo, EEUU gasta dos veces más en salud que Francia, sin embargo los resultados son mucho peores a causa del sistema

¿Qué otros factores contribuyen a la felicidad? Usted ha hablado sobre relaciones comunitarias y relaciones familiares. ¿Son parámetros importantes en su análisis?

 las relaciones humanas son lo más importante que hay. En realidad, desde un punto de vista evolutivo, evolucionamos en grupos, por eso nuestras relaciones son absolutamente esenciales para nuestra supervivencia.

hay cinco cosas que promueven de forma efectiva la felicidad y el bienestar de las personas.

  1. “Conecte”, algo que está directamente vinculado a las relaciones sociales
  2. “Sea activo”, o sea, practique ejercicio físico. Es bueno para nuestro bienestar. La manera más rápida de acabar con el mal humor es salir de casa, caminar, correr o cualquier otra cosa que le guste a la persona
  3. “Prestar atención”, es decir, dejarse conmover por las cosas que están alrededor nuestro, observándolas, observando lo que se pasa con las personas en nuestro entorno, estando atento al cambio de las estaciones, a la belleza. La estética también es muy importante para el bienestar. Otra cosa es prestar atención a lo que viene de dentro de usted. Prestar atención a las dudas o a las alegrías reprimidas y comenzar a actuar a partir de ellas.
  4. “Continúe aprendiendo”. La curiosidad es buena para el bienestar. Eso significa que entender las cosas; no tanto desde el punto de vista del conocimiento, sino de la relación con el mundo queriendo, de hecho, aprender cosas nuevas en la vida práctica. Las personas más mayores que continúan aprendiendo gozan de una salud mucho mejor
  5. “Dé”. Sea solidario. El Dalai Lama suele decir: “Si quiere que las personas sean felices, practique la compasión. Si quiere ser feliz, practique la compasión”. Creo que hay una gran necesidad en Occidente de volver a dar. Creo que eso es lo que las personas temen que se haya suprimido. En cierta forma, nos hacemos muy individualistas y egoístas como sociedad.

 

 

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