El coste de la corrupción

Publicada en Publicada en Buen gobierno, Ética empresarial, Ética Política, Regulación, Transparencia

Hoy publica el diario CincoDías citando a La Reppublica que el coste de la corrupción en Italia supone como mínimo 60.000 millones de euros al año. Comparando dicha cifra con los recortes planteados por el ministro de economía italiano Giulio Tremonti para el ejercicio 2011-2014 de 47.000 millones de euros, la importancia de la lucha contra la corrupción cobra unas magnitudes escandalosas.

Transparencia Internacional situaba a Italia en el número 69 de los 183 países evaluados, en Europa es el cuarto país más corrupto, sólo por debajo de Bulgaria, Grecia y Rumanía.

El hecho en sí más grave ya que ahora -en tiempo de crisis- se advierte de un modo más claro el daño social que supone la corrupción.

La clase política debe mostrar una tolerancia cero ante aquellos que valiéndose de la política incurren en prácticas corruptas. El mismo artículo pone en evidencia “la práctica habitual de engordar un 40% los contratos de las grandes obras públicas y, envolviéndolo todo, una burocracia viciada, lenta e ineficaz que se convierte en el mejor caldo de cultivo de la corrupción”.

Si esto se da en Italia, ¿qué no ocurrirá en España?  Podemos entrar en el debate de poner en un extremo la necesidad de la lucha contra la corrupción y el fraude fiscal y en otro la presión fiscal que se exige al contribuyente para pagar desmanes de otros. Este debate es estéril. Debemos luchar contra la corrupción en sí, luchar para que las finanzas nacionales sean sostenibles y se acabe el despifarro y finalmente exigir responsabilidades a aquellos que malgastaron, distinguiendo los que se lucraron de los que simplemente eran manirotos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *