Responsabilidad Empresarial y Discapacidad

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A finales de 2010 fue presentada una iniciativa de certificación de la integración de personas con discapacidad en las empresas. El certificado DisCert reconoce a las empresas y organizaciones (públicas y privadas) que cumplen con los requisitos que establece la ley con respecto a la integración social de personas discapacitadas, cuantificando su nivel de compromiso.

Es importante el cumplimiento de la norma y cierto reconocimiento de aquellas empresas responsables en cuanto a sus políticas de integración. Iniciativas certificadoras como ésta pueden ayudar a la integración de las personas con discapacidad. Sus promotores dan varias razones para certificarse (demostrar el cumplimiento, refuerzo de la imagen corporativa, da prestigio, distingue los esfuerzos,…) pero debemos dar mayores pasos, más allá de la estética y la legalidad, para entender el papel real de la empresa en la sociedad.

Un ejemplo que me sorprendió días atrás al leer la memoria de sostenibilidad del Banco Santander fue en el apartado de los grupos de interés un programa de becas para la integración sociolaboral de accionistas con discapacidad. Me llamó la antención que la perspectiva de la integración no sólo se concreta en los proveedores y los empleados, sino que también está presente en otros grupos de interés como los accionistas o los clientes. No sé si será simplemente un hecho anecdótico pero abre nuevas dimensiones.

(*) Imagen con licencia creative commons, autor: ashkyd

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